¿Cómo hacer un millón de dólares en un año?

En Diciembre del 2012 hice esa pregunta por ahí en foro.spamloco.net y ahora 15 meses despues puedo leerlo. Me gusta el hecho de que esté por ahí escrito lo que he publicado como meta. Quiero además agregar que cada día estoy mas cerca de mi propósito. Está mas claro el recorrido y el mapa a seguir. Deje escrito pocos detalles sobre como voy a hacer el millón de dólares pues el objetivo era conversar y abrir nuestra mente un poquito a la posibilidad. http://foro.spamloco.net/como-ganar-un-millon-de-dolares-en-1-ano-t1873.html

billete de un millón de dólares

Junto con la información que hay en ese hilo tambien veo esta otra que quiero guardar y archivar. “1 millon de dolares dividido entre 100 millones = 0.01 dolar x persona” .

Un punto muy importante. Pues además de los tips mencionados con anterioridad quiero anexar que  ventas son lo mas importante para lograr hacer ese millón de dólares en menos o alrededor de cierto periodo. Vender es la forma de hacerlo. Y solo recuerda que para logres esos dólares tu producto debe ayudar o solucionar un problema a las miles de personas.

Y la regla de ventas aplica dentro y fuera del internet. Si quieres hacerlo con páginas web, aplicaciones de facebook, juegos, etc. Tus ventas deben de llegar a un gran número de personas.

¿Cómo hacer un millón en un año? Dejaremos el tema ahí. Pues la idea es la misma para un mes, un año o 10 años (esta era la que he tenido en mente aunque el post dice 5. Esos 5 años es para poner un poco de presión a mi mente).

¿Cómo es la vida de un inmigrante en Estados Unidos?

Estaba pensando sobre como es que viven los inmigrantes en Estados Unidos e hice una pequeña búsqueda sobre lo que alguien pudiera haber compartido. No me tomó mucho tiempo escontrar algo relevente a la respuesta.

Quiero dejar esta pequeña historia por aqui para que la leas y te des cuenta de como es la vida de un inmigrante (de México esta vez) que ha cruzado la frontera varias veces y regresa a su pueblo cada dos o tres años según cuenta.

 

 

Más adelante Dios dirá

Mi nombre es Nicolás, nací en Petlalcingo, Puebla. Soy el séptimo hijo, pero en total somos doce
hermanos, siete hombres y cinco mujeres. El único que vive es mi papá, que ya está muy enfermo y casi no 
puede caminar. Mi mamá tiene algunos años que murió. De chico ayudaba a papá en el campo junto con mis 
hermanos. Fui a la primaria en Petlalcingo y estuve hasta la secundaria, pero no la acabé. Me salí antes de 
terminar y me fui cinco años a trabajar a México, D.F., donde estuve en un rastro de puercos, pero no había 
buen sueldo, no había futuro, ni progreso. Nomás ganaba para vivir y así ni pensar en juntar para hacerte tu 
casa o comprarte ropa buena. Nada de eso.

Ahí me la pasé bien mal, por eso sólo duré siete meses y me cambié a trabajar en una ferretería, pero 
tampoco me gustó porque no progresaba, aún así estuve tres años. Después, mejor regresé al pueblo 
donde permanecí dos años ayudando a mi papá en el campo, pero tampoco sacaba casi nada de dinero, 
menos que somos muchos hermanos y aunque no todos están en el pueblo, pues de dónde iba a sacar mi 
papá para mantenernos.

Mi hermano Rafa fue el primero en irse a Estados Unidos, a Nueva York. Como mandaba su dinero para el 
pueblo, me daba cuenta que sí rendía, que estaba ganando bien. Así que vi la forma de irme para el norte. 
Rafa me ayudó y puso todo el dinero para que  pudiera pasar la frontera. Además, llegué a su casa, me 
apoyó para con seguir trabajo y me echó la mano en todo. Tuve suerte porque allá estaba mi hermano, pero 
cuando la gente se va sola y sin conocer a nadie, realmente sufre.

En ese entonces no salía tan caro el viaje. Ahora está caro, yo creo que en dinero mexicano gastas de 
menos unos diez mil pesos. Porque tienes que comprar boleto de aquí a Nogales o Tijuana, la parte donde 
creas que vas a pasar. Ahí se busca al coyote, que te cobra otra buena lana, por eso te sale más económico 
que te vayas solo, pero es más riesgoso. Además, es mejor pagarle al coyote hasta que estás del otro lado, 
le das el dinero desde acá sólo si es conocido. Yo, por ejemplo, he pasado varias veces, pero no llevo dinero, 
ni le doy nada al coyote hasta que estoy en Arizona, desde ahí le mando a pedir a mi hermano dólares para 
el coyote, y un poquito más por cualquier imprevisto.

Muchos que se han ido del pueblo han fracasado, porque se llevan todo su dinero para pagar en la frontera 
y algunos coyotes los engañan. Porque si das el dinero al coyote por adelantado, después puede hacerse el 
perdedizo y cómo lo encuentras. A muchos les ha pasado así, se quedan sin dinero en la frontera y luego 
tienen que trabajar en la línea para juntar, aunque sea para regresar a su pueblo, porque para pasar del 
otro lado, ¡ni en un año ganas el dinero!

La primera vez que crucé, de Petlalcingo viajé a México y de ahí tomé un autobús a la frontera, donde estuve 
un día, mientras hacía contacto con el coyote. Hecho el contacto, se intenta la pasada en la noche. Hay 
varias formas de pasar, pero la más barata y por la que me fui, es cruzar a pie por los lugares donde no hay 
mucha vigilancia ni de México ni de Estados Unidos. Por donde pasamos no se atraviesa el Río Bravo, sólo 
hay pequeños barrancos secos. Cada pollero es como el guía, lleva un grupo desde cinco personas (porque 
no les conviene llevar menos) y máximo unas quince. El tramo que se camina varía porque depende del lugar 
donde los polleros tienen sus puestos de operación. En mi caso no caminé mucho, como unos cinco 
kilómetros.

Primero hay que esquivar la vigilancia americana, que está en la línea, y luego correr hasta el pueblo más 
cercano, donde los coyotes tienen sus contactos, personas de ese pueblito que les prestan un garaje o una 
casa, ahí te esconden por unas horas o una noche para que no te encuentren los policías de la migra. Los 
coyotes procuran pasarnos rápido y guardarnos en un cuarto o una casa, y ahí termina el trabajo de la 
persona que te ayuda a cruzar, luego nos reciben otros y después otros, y otros, hasta que entrega la 
última persona (que es la que cobra) en el lugar final (son así como cadenas de coyotes). Hay tramos que te 
llevan en coche en la cajuela, amontonados como guajolotes y pues sí se sufre, pero uno se aguanta con la 
esperanza de tener una vida mejor del otro lado.

Yo he regresado varias veces a México, pero para volver no hay problema, aunque se tienen que pagar los 
impuestos sobre dinero o aparatos electrónicos que se traigan al país. Las otras veces que entré a Estados 
Unidos ya no se me dificultó, el problema es nada más la primera vez, porque no sabe uno cómo debe 
conducirse, las demás veces ya se tiene experiencia de cómo hacerle en los pasos, las carreras y no cometer 
los errores de la primera vez.

Ahora, como ya me sé el camino, paso sin coyote. Sólo una vez me agarró la migra en la pasada. Casi 
siempre te atrapan en la corrida o escondido en el campo y te advierten que no trates de escapar. Ya 
detenido, te registran para asegurarse de que no traes armas, te suben a la patrulla (que algunos le dicen la 
perrera) y te llevan a la cárcel. Ahí haces una declaración, te preguntan tu nombre y de dónde eres, aunque 
ni sé para qué, porque todo mundo siempre contesta mentiras: se ponen otro nombre y dicen cualquier lugar 
que se les ocurra.

Dependiendo de la cantidad de gente que tengan en la cárcel (casi siempre tienen muchos detenidos y 
muchos por agarrar) estás ahí unas tres o cuatro horas y te regresan a México. La vez que me agarraron no 
me maltrataron, pero en ocasiones sí golpean a la gente cuando al detenerlos quieren escaparse, se echan 
a correr o se ponen violentos. Antes de conocer cómo está la movida de la pasada en la frontera me daba un 
poco de pendiente, porque uno se imagina que es como en las películas, que los guardias de la migra te 
disparan para matarte y cosas así, pero ya conociendo, uno sabe que si te agarran, pues hay que dejarse y 
ya. Esa ocasión, no tuve problemas porque di otro nombre, y como agarran tanta gente y en ese tiempo no 
tenían registro de fotografías o de huellas, pues no se dan cuenta si varias veces atrapan al mismo. Además, 
no se dan abasto para detener a todos los que intentan cruzar. En una noche llegan y salen camiones 
repletos de
gente que quiere pasar la frontera, sobre todo en fin de semana; y aún los que agarran, lo vuelven a 
intentar hasta que logran llegar del otro lado. Yo, por ejemplo, después que me soltaron, esperé un rato y 
esa misma madrugada volví a intentarlo y logré cruzar.

Detrás de mí se fue mi hermano Epifanio, que se llevó a su familia; también otros dos de mis brothers 
estuvieron un tiempo, pero casi ni trabajaron, más que nada fueron de visita, a probar qué tal estaba por 
allá, y como no la hicieron se regresaron. El último en irse fue el más chico de los varones. Mis hermanas 
nunca se animaron porque para las mujeres es más peligrosa y difícil la pasada, no aguantan tanto como 
uno, además, sale más caro para una mujer porque hay que cruzar por las rutas más fáciles y seguras, que 
por supuesto son en las que más dólares cobran.

Recién que llegué viví un tiempo con Rafa, después, cuando se fue Epifanio, me pasé a vivir con él y ya más 
recientemente vivo solo. Allá no me quejo de nada, gracias a Dios estoy bien. Me fui del pueblo porque no 
había ningún futuro para mí. Si me hubiera quedado, no tuviera esta casa, porque aunque es de mi papá (mi 
casa apenas la voy a construir), la hicimos mis hermanos y yo con los dólares que mandamos del norte. Yo 
también estoy por empezar a construir mi casa, ya tengo el material y el dinero para comenzar, pero si varios 
de la familia no estuviéramos en Nueva York no tendríamos nada. Aquí en México, por muy ahorrativo que 
seas, cuesta mucho lograr algo, apenas te alcanza para comer; si uno quiere comprarse buena ropa, salir a 
pasear o hacerse una casa, pues está canijo lograrlo, no se puede por mas que uno luche, es casi imposible.

En Nueva York hay mucho paisano y se vive bien, lo único duro es el idioma, porque no en todos lados la 
gente habla español. Yo les he platicado eso a los muchachos del pueblo que después se han animado a irse 
para allá. Les digo que el principal problema para los mexicanos que se van a trabajar a Estados Unidos es 
no saber el idioma, porque hasta pueden tener papeles legales, pero si no hablan inglés es una desventaja 
más grande que no tener papeles; es preferible hablar inglés y no tener papeles que tener papeles y no 
hablar inglés. La discriminación yo la sufrí de recién llegado, porque los gringos te hablan y no les entiendes, 
entonces te ven como si fueras gente que no razona, sólo porque no hablas como ellos y eres nuevo en el 
país. El primer año que estuve en Nueva York la pasé muy difícil. Mi primer trabajo fue de lavaplatos en un 
restaurante que se llama Magic Place; por lo general muchos de los que se van para allá empiezan como 
lavaplatos.

Trabajé de lavaplatos los primeros dos o tres meses pero, la verdad, al principio andaba arrepentido de 
haberme ido, hasta llorando estaba porque no entendía nada del inglés. Uno cuando recién llega, oyes que 
te están hablando y a fuerza tienes que tener un traductor porque no captas nada. Me acuerdo que una vez 
un muchacho de Guatemala que trabajaba en el restaurante y era buena gente, me encontró llorando 
porque había un capataz (manager, como le dicen allá) que me estaba gritando, que hiciera no sé qué, y yo 
no le entendía, hasta que me lo tradujeron, y pues me dio una maltratada. Esa vez le dije al guatemalteco: —
Me regreso para México, porque aquí no les entiendo nada de lo que hablan.

Pero yo creo que el poder de Dios es muy grande, me mandó fuerzas para seguir trabajando. Además, el 
guatemalteco me dio un consejo (porque a él también lo habían maltratado mucho cuando recién llegó), me 
dijo: —Agarra el diccionario y ponte a estudiar, primero las palabras más fáciles, las que usas, por ejemplo: 
plato, tenedor, vaso, eso es lo que te piden las meseras; empieza con lo más necesario, lo más común. Y 
agarré un diccionario que tenía mi hermano Rafa y me puse a estudiar lo más fácil, aunque después me volví 
bien curioso porque oía en el tren cualquier palabra y la escribía, luego que llegaba al restaurante, le 
preguntaba al guatemalteco, qué quiere decir esto, y como él llevaba casi un año en Nueva York ya entendía 
más o menos y me decía, pues quiere decir tal cosa. Y también le preguntaba cómo se pronuncia, porque las 
palabras no se dicen como están escritas, o a veces una palabra significa muchas cosas y hay que decirlas 
cuando es debido, no nomás porque sí.

Después, tanto el guatemalteco como mi hermano me aconsejaron que, como mi horario de trabajo era de 
once de la mañana a nueve de la noche, me inscribiera temprano en la escuela para aprender inglés. En ese 
tiempo estuve estudiando como tres meses y pagaba cien dólares al mes; era barato, sobre todo porque 
ganaba bien. Desde el principio tuve mucha suerte. En mi primer trabajo empecé ganando 250 dólares a la 
semana, en ese tiempo era mucho para mí. Y como me metí a la escuela,aprendí un poco de inglés y empecé 
a subir en el trabajo, porque vieron que le echaba ganas y ya entendía más el idioma. Sobre todo eso de ir a 
la escuela fue lo que me ayudó mucho, porque en el restaurante ni quien te hablara español, pura mesera 
gringa; los dueños eran irlandeses, y pues también son de habla inglesa.

Para entonces me subieron a sandwichero y ganaba más. Así estuve dos años, pero me vine para el pueblo 
de vacaciones a ver a mi familia a finales del 92, la primera vez que vine fue en Todosantos, me acuerdo. 
Entonces ese trabajo se lo dejé a otro muchacho que era mi paisano del mismo pueblo.

Estuve en Petlalcingo un tiempo y después regresé a Nueva York, pero no al mismo trabajo porque se me 
hizo feo quitarle el empleo a ese muchacho que dejé en mi lugar, así que le dije: —Quédate con la chamba. 
Yo fui a buscar otro sitio para trabajar y, como ya le agarraba un poco al inglés, no se me hacía tan difícil 
contestarles cuando me preguntaban qué sabía hacer, además ya tenía experiencia en el trabajo de 
restaurante. Encontré empleo en otro restaurante, haciendo ensaladas y sandwiches. Ahorita tengo 32 
años, todavía estoy soltero, ya llevo como ocho años trabando y viviendo en Nueva York. Al pueblo nomás 
vengo de vacaciones cada uno o dos años, a ver a mi papá y mis hermanos. Trabajo en un restaurante 
llamado Fireside, no me va tan mal porque gano unos quinientos dólares a la semana, que serían casi cinco 
mil pesos mexicanos semanales, ¿quién va a ganar eso en el pueblo?, aquí, por Dios, que está duro. Yo me 
doy cuenta cuando vengo que la situación en México está jodida; por ejemplo, mis hermanos que están en 
Petlalcingo, a veces se van a trabajar de albañiles y sólo sacan unos 35 o 40 pesos al día, y eso que la 
albañilería es un trabajo pesado. Por eso yo no me quedo.  

En unas semanas me voy de regreso para el norte, porque la mera verdad allá estoy en la gloria. Aquí 
trabajé mucho en el campo, el trabajo es bien pesado, bien matado, anda uno a pleno rayo del sol y casi ni 
se gana nada. En cambio en Nueva York estoy trabajando como rey, atendiendo clientes nada más, no 
trabajo pesado, limpio cualquier cosa: la parrilla donde cocinan las hamburguesas o los huevos, los baños, 
no es un trabajo duro. Además, limpiar no lo hago a diario, ahí en el restaurante somos como quince 
trabajadores y nos turnamos en los quehaceres.

Aunque también es cierto que algunos de los que se van al otro lado no le echan ganas y no progresan. A mí 
también me pasó eso al principio; yo era aquí en el pueblo bien borracho y recién que llegué a Nueva York 
pues igual tomaba mucho y el dinero no alcanzaba, pero después le paré porque vi que si seguía de briago 
nunca iba a progresar. En cambio, otros que se van, aquí en el pueblo no tomaban y llegando allá hasta se 
pierden de borrachos, fracasan y tienen que regresarse a México.

También hay que reconocer que actualmente en Nueva York se está poniendo más difícil cada día; hay 
bastante trabajo, pero pagan muy barato. Aunque, por muy barato que sea, cuando hay necesidad prefiere 
uno ganar aunque sea poco a no ganar nada, y además pagan mejor que en México, aún en los empleos 
mas jodidos. Cuando digo muy barato estoy hablando de 180 dólares a la semana. Sobre todo, eso pagan 
los coreanos que tienen pequeños supermercados, pero quieren que trabajes doce horas al día, seis días a 
la semana. Una vez que andaba buscando trabajo en la calle, hace como tres años, solicitaban empleado en 
uno de esos supermercados y entré a preguntar, yo sabía que en otras partes estaban pagando a 5.50 la 
hora; cuando me preguntó el dueño cuánto quería ganar, le dije que trabajaba por hora y a la tarifa que 
daban en otros lugares, y el coreano sólo me quería dar 180 dólares a la semana, —¡No cómo cree! –le 
contesté, y que me salgo bien enojado, porque yo sé hacer bien cualquier trabajo y no iba a aceptar ese 
sueldo tan pinche. Ni loco, ¿iba a estar doce horas al día y seis días a la semana por ese dinero? Además, los 
coreanos te dan de descanso el
día que ellos quieren, generalmente entre semana; si pides un domingo no te dan permiso. Así, menos me 
convenía, porque los domingos juego futbol con los amigos en el equipo que tenemos allá. Es bonito porque 
se juntan todos los paisanos y casi es el único rato en que pasas un tiempo con tu gente y platicas del 
pueblo.

La vida allá en Nueva York es dura en otro modo,  porque a veces aún entre hermanos o amigos llega uno a 
tener broncas por tanta presión del ritmo de vida. Por ejemplo, como soy soltero, vivía con mi hermano 
Epifanio,que es casado y tiene hijos, pero a veces que en el trabajo tenía algún problema y llegaba de malas 
a la casa, me encontraba a los niños llorando o que ya habían agarrado mi televisor y mis cosas, de ahí 
venían las discusiones con mi hermano. La vida de allá es difícil, te la pasas trabajando en una presión muy 
cabrona y encima vives amontonado, porque las rentas son muy caras y sólo las puedes pagar si compartes 
la casa con otras gentes. El norte más que nada es muy traicionero, ahí te puedes volver enemigo hasta de 
tu propio amigo, de tu padre o hermano, todo por el dinero, la competencia, la envidia. Allá uno se vuelve 
muy egoísta.

Por eso hace poco me cambié a un cuarto donde vivo solo y estoy más tranquilo; ni quien me diga nada. 
Llego de trabajar, compro mi cena, como tranquilo, me acuesto a dormir y al otro día a trabajar. Lo que me 
gusta de allá es que puedes vivir bien, juntar billete, sentirte como rico, siempre ganando dólares. En 
cambio, cuando vengo al pueblo no trabajo, el dinero está saliendo pero no entra, no tengo ningún ingreso. 
Lo que no me gusta de los gringos es el racismo, no todos son así, claro, porque a veces hasta el mismo 
mexicano es bien racista con sus paisanos. Por ejemplo, me contaron (porque a mi nunca me ha pasado) que 
un muchacho mexicano estaba como manager en un restaurante y entonces uno de mis cuates fue a pedir 
trabajo ahí y lo contrataron, ese mexicano que era manager, aprovechando su puesto, lo regañaba bien 
gacho, lo maltrataba sin ninguna razón, porque no quería a nadie que pudiera quitarle el puesto. A ese 
mismo restaurante llegaban muchos trabajadores mexicanos que no le aguantaban al manager su genio, a 
todos los corría para que no le hicieran competencia. Como el patrón no sabía español, no se explicaba por 
qué se le iban tanto los trabajadores si pagaba bien, pues el manager les hablaba a los otros empleados en 
español, el dueño no entendía nada y no se enteraba de cómo los maltrataba. Pero un día, el dueño puso a 
alguien a que le tradujera lo que les decía el manager a sus empleados y ahí se dio cuenta de lo feo que 
trataba a los otros mexicanos. Al primero que echaron fue al manager, hasta el mismo patrón le dijo: —
¿Cómo voy a creer que a tus mismos paisanos los trates mal? –y lo corrió. A mi por eso no me gusta el 
ambiente de allá, te vuelves bien egoísta, hasta con tus mismos paisanos. Y vieras que el mexicano es muy 
buscado por los gringos para los trabajos, porque la mayoría son bien chambeadores; aunque, claro hay uno 
que otro compa flojo, pero la mayoría somos bien entrones, no nos gusta estar parados sin hacer nada, 
jugando o platicando con alguien; los dueños se dan cuenta de eso y te aprecian como trabajador.

Otra cosa que está muy dura en Nueva York es la droga, circula como agua. Yo allá no la consumo. Acá en el 
pueblo la probé una vez, pero no como vicio, nada más por pura curiosidad. No sé qué tiene que te pone 
como si anduvieras borracho. En Estados Unidos, hasta los niños de primaria andan drogados, chavitos de 
catorce, quince años, niñas y jovencitas también. Tengo allá muchos amigos que ven la mariguana como algo 
muy normal, es igual que cuando uno en México fuma un cigarro. Aparte, también usan otras drogas más 
pesadas como la heroína y la cocaína, que son fáciles de conseguir y circulan por todos lados. Por eso, digo 
yo, hay también mucha delincuencia allá; aunque, la verdad, los hispanos tenemos fama de problemáticos
y de que armamos muchas broncas; por eso no nos quieren los gringos.

Por ejemplo, en Nueva York, en una parte que se llama el Bronx, hay un lugar grande para fiestas y bailes, y 
cuando se junta ahí la banda de puros mexicanos, los Cholos, seguido se arman pleitos y, mínimo, salen uno 
o dos muertitos. Se pone muy violento, no sólo en el Bronx, también en Queens, en Brooklyn, muertos a cada 
rato por broncas entre bandas o por la mariguana. La droga corre mucho por allá, pero como no me meto en 
eso ando tranquilo, ni quien diga nada mientras no entres en la mafia. Es delicadísimo meterte a vender 
droga, yo conozco algunos paisanos que andan en eso, pero ya no sales porque te quiebran; si entras no 
hay manera de echarse para atrás, porque los de las mafias tienen miedo de que vayas a delatarlos. Si te 
sales, al rato amaneces muerto, te patean, te queman la casa, te roban a tu hijo, violan a tu mujer. No sales 
limpio de ahí. Por eso ni me interesa; ganas mucho rápidamente, pero igual de rápido pierdes todo. Yo mejor 
tranquilo, trabajando como burro en el restaurante, pero también ahorrando billete, para hacer una casa, 
comprar un carrito, venir tranquilamente a mi pueblo a ver a mi familia y a descansar, sin necesidad de andar 
escondiéndome, como esos que andan en negocios chuecos.

La droga y la borrachera son dos cosas que no dejan progresar a algunos mexicanos que llegan a Nueva 
York. Por ejemplo, dos de mis hermanos se fueron para allá un tiempo, pero no la hicieron porque le entraron 
duro al alcohol y las drogas. Uno de mis brothers ya se andaba muriendo y cuando regresó al pueblo siguió 
con los vicios; el otro también, hasta la fecha no puede dejarlos y ya quedó medio mal de tanta sustancia 
que se mete. Antes poco se veía droga en el pueblo, ahora muchos de los que regresan la acostumbran, los 
chavos los imitan y, pues, ha cundido el vicio.

Cada vez que regreso al pueblo lo siento muy cambiado, vengo cada uno o dos años pero a veces he 
tardado hasta tres años en regresar y, pues, ya ni conozco a nadie, todos cambian, hasta mi familia. Ahora, 
cada vez que vengo, me atienden como si fuera un empresario o alguien importante, a diferencia de mis 
hermanos que están aquí y que ni los pelan. Yo les he dicho: —No sean así, traten igual a todos. Pero, pues, 
cambia mucho el trato, porque yo traigo dinero, les doy a todos mis carnales para comer; si alguno de mis 
sobrinos necesita algo, les compro ropa o cualquier cosa que haga falta. Cambia mucho la relación con tu 
familia y tus amigos cuando te ausentas tanto tiempo, cambia todo. Uno mismo cambia, yo, por ejemplo, ya 
no me acostumbro al pueblo, no puedo estar mucho tiempo, vengo sólo de vacaciones. Siento raro todo, ya 
no conozco a la gente. Cuando te vas al norte y regresas al pueblo después de unos años, te sientes como 
un fuereño, un extraño.

Ayer me fui a dar una vuelta por el campo y vi mucha  tierra sin sembrar, de gente que se ha ido al otro lado 
y la deja abandonada. Como el clima es bien seco y la tierra es mala, cada vez menos compas quieren seguir 
trabajando en la agricultura, que es muy dura. Aunque este año dicen que llovió bien, y mucha tierra que 
antes ya no alcanzaba riego ahora la encontré bien bonita, toda verde. Cuando veo eso, a veces me dan 
ganas de quedarme y sembrar un terreno y echarle ganas, sacar una cosecha de provecho para ya no irme 
para el norte. Pero el problema es que aquí en el pueblo recibes dinero hasta que levantas la cosecha y la 
vendes, eso tarda seis meses o más, mientras que en Nueva York me he acostumbrado a tener dinero todo 
el tiempo. Además, en México te pagan bien baratas las cosechas y, pues, de dónde va a salir para vivir, 
para construirte una casa. Siendo soltero, puede que alcance, pero si tienes mujer, hijos, hay que 
mantenerlos, comprarles
ropa y aquí trabajando en el campo, de dónde sacas, si aunque te vaya bien en la cosecha, luego te la 
quieren pagar muy barato. A mí por eso, no me dan ganas de quedarme en el pueblo, ya me acostumbré a 
trabajar en el restaurante, a la forma de vida de Nueva York.

Aunque, en realidad, también a ratos, cuando estoy en mi pueblo, me gustaría quedarme, porque este es mi 
país, pero lo pienso mejor y sé que no se puede, porque ya no me acostumbro y además está la necesidad 
de trabajar y ganar dinero para progresar y tener una vida mejor. Mi papá todavía vive y está enfermo, ya no 
puede trabajar el campo, mis sobrinos están chiquitos como para que trabajen, por eso todavía tengo que 
ayudarlos, ver que no les falte nada y solamente trabajando en el norte puedo sacar adelante a la familia y 
construir cosas para el futuro, cuando quiera casarme y tener mi familia.

Cuando estoy en Nueva York, le mando dinero a mi hermano que vive en Petlalcingo, y le digo: —Dale tanto a 
mi papá, que tenga para comer y no le haga falta nada. El resto me lo guarda o compra material para cuando 
haga mi casa en el pueblo, otra parte la pone en el banco. Además, ahorro allá y cuando vengo me traigo mi 
dinerito para gastar mientras estoy de visita. A veces el dinero que me guarda mi hermano lo presta cuando 
algún compa le pide para una emergencia, porque a veces la gente aquí en el pueblo de verdad está muy 
necesitada, por ejemplo cuando se les enferma alguno de los niños y no tienen para el doctor. Yo le digo a mi 
hermano, préstalo, y si tengo buena voluntad hasta se los regalo, porque uno sabe lo que es la pobreza.

A nosotros nos pasaba eso cuando estábamos chicos, luego no teníamos ni para cuando se nos antojaba un 
refresco, un raspado; para nada había. Por lo regular mando cada mes al pueblo unos 700 dólares, no 
mando más porque en Nueva York también tengo mis gastos. Aunque, la mera verdad, allá gasto poco; estoy 
en la gloria, porque en el restaurante donde trabajo, si llego temprano (una hora antes de mi entrada) el 
dueño me da la facilidad de hacerme mi desayuno con lo que haya en la cocina. En la tarde tengo media hora 
para comer y de nuevo me preparo la comida ahí mismo, en el restaurante. En la noche, salgo del trabajo y 
compro la cena, pero, cuando mucho, gastaré tres o cuatro dólares de comida en todo el día, casi toda me 
sale gratis. Lo que sí es caro son las rentas, por eso allá se acostumbra juntarse varios para alquilar una 
casa o un departamento y cada quien agarra su cuarto. Ahorita de renta estoy pagando 550 dólares al mes 
por un cuarto,
pero como a lo mejor se va una muchacha del pueblo conmigo, pues voy a alquilar un espacio más amplio, al 
menos que tengamos baño para nosotros nada más; aunque vamos a tener que seguir compartiendo la 
casa con otras gentes, porque rentar uno solo está difícil.

Me arriesgo cada vez que paso la frontera porque soy ilegal y siempre lo seré. Hacerse de papeles y ser 
ciudadano americano cuesta bastante. Solamente que te cases con alguna muchacha que sea ciudadana 
norteamericana puedes tener más fácil los papeles, pero yo no le hago a eso de casarse por interés, no 
tiene caso si no quieres a la chamaca. Muchos le han hecho así para obtener su residencia legal. Harta gente 
se casó nomás por conseguir los papeles, sobre todo hace un año, que se regó la noticia de que el gobierno 
ponía una fecha a partir de la cual todo trabajador que no fuera ciudadano americano o que no tuviera 
permiso de trabajo iba a ser detenido por la migra para regresarlo a su país. Cual más se casó para 
legalizarse, sobre todo porque en Estados Unidos hay mucha mujer residente soltera o viuda; aunque ellas 
también se beneficiaron con los matrimonios, pues hacían el trato de que si querías los papeles, se casaban 
contigo para ayudarte a conseguirlos, pero a cambio pedían una buena lana. Se hizo mucho negocio con 
esos casamientos, hasta
que se dieron cuenta los del gobierno y muchos de los que participaron en estos matrimonios arreglados 
fueron a parar a la cárcel por violar la ley.

En el pueblo ha habido cambios buenos y malos a raíz de que la gente se va a trabajar a Estados Unidos. Lo 
bueno es que los que están allá mandan dinero a su familia, se construyen casas, meten dinero al banco; la 
gente tiene una vida mejor. Lo malo es que en el pueblo ya no quedan hombres jóvenes que trabajen las 
parcelas; existe mucho terreno que no se siembra porque no hay quien haga las labores; en el pueblo vive 
puro señor grande, como mi papá, a veces enfermos, que ya no tienen fuerzas para sembrar. Los chavos se 
van y no hay quien cultive el campo; la cría de animales se ha abandonado también porque no hay gente 
que los cuide.

Las familias que tienen gente que les manda dinero de Estados Unidos viven mejor, ya no están tan pobres 
como antes. Los que sólo viven de tejer sombrero y de la agricultura (que es lo que más se trabaja en el 
pueblo) hay años que les va muy mal, porque el sombrero se paga barato y si no se da la cosecha, pues, 
qué cosa hace la pobre gente, se la pasa comiendo tacos de frijoles y salsa, los niños descalzos, porque no 
hay dinero más que para medio comer. En cambio, si los muchachos se van a trabajar al norte, mandan 
dinero a la familia para el gasto, guardan un poco de dólares en el banco, se hacen una casa, compran un 
carro, viven mejor. La gente se va sobre todo porque aquí qué se hace que deje algo de dinero, no hay 
trabajo ni apoyo para el campesino.

Aún así, apenas compré en el pueblo un terreno de riego, me lo vendió un señor amigo de mi papá, que vive 
en México donde tiene un puesto de frutas en el mercado, y por eso casi no está en Petla. Ese señor le había 
ofrecido el terreno a mi papá, pero el jefe dice que para qué quiere más terreno si lo mantienen sus hijos, 
que están trabajando en el norte. Yo me animé a comprarlo, todavía no lo acabo de pagar, nada más di una 
parte, pero ya hice el trato y por el momento ahí lo tengo, como inversión. Además, uno nunca sabe, a lo 
mejor más adelante me animo a quedarme un tiempo y sembrarlo.

Actualmente en Nueva York vivimos Epifanio (que se llevó a su familia), Rafa (que se casó con una gringa y 
está tramitando sus papeles de residencia legal), Filiberto y yo (que todavía estamos solteros). Todos 
trabajamos en restaurantes y le enviamos dinero a mi papá para que se sostenga y pueda seguir 
sembrando aunque sea un poco de maíz y frijol para comer.

Por el momento, no pienso regresar a establecerme al pueblo, al menos en dos o tres años, pero más 
adelante quiero (con lo que he ahorrado) poner un negocito. Ahorita todavía voy a irme a trabajar al norte 
porque voy a hacer mi casa en el pueblo y tal vez más adelante me case con una muchacha de Petla, que a 
lo mejor se anima a irse conmigo esta vez. Esos son mis planes, voy a hacer la casa, primeramente Dios, y 
luego voy a poner un negocio de tacos de carnitas en la ciudad de Huajuapan o Acatlán.Aquí en el pueblo no 
creo que funcione porque la gente apenas tiene para comer, sólo en época de la feria podría haber más 
venta. Eso estoy planeando, pero todavía me voy a ir otros años a Nueva York para juntar suficiente dinero. 
Tal vez, trabajando allá otros añitos, pueda armar mi negocio, a ver si con eso ya la hago en mi pueblo. Así 
están mis planes, pero más adelante Dios dirá.  http://www.barriozona.com/historias_migrantes_mas_adelante_Dios_dira.html

Ahora si leyeron la historia y quieren dejar algunos de sus comentarios son bienvenidos.

 

¿A cuanto está la gasolina en Salem Oregon?

Bien, pues primero que nada debemos de poner atención a la fecha de publicación de este post, Mayo 2012, despues veremos el motivo por el que hablo del precio.

Resulta, que hace como 3 meses hice un viaje a california y me llevé la sorpresa de que la gasolina estaba mas caro que acá. Despues de varias semanas regreso para Oregon y veo que el precio de la gasolina está casi igual. Entonces, hice un video para guardar en ese momento cuando valía.

Y eso es todo! ¿Cuánto vale la gasolina? Vemos que es 4.17 dólares un galón. http://youtu.be/1lozc2ce63U

Mi intención no es informarte de todo lo presente por el momento, hice el video para guardarlo y archivarlo. De esta manera podemos regresar al pasado y ver el precio en esa exacta fecha.

Amigos, pues no nos queda mas que aceptar lo que nos venden, con esto de que nosotros no sacamos el petróleo crudo del suelo.

Sin querer, voy a cerrar mi escrito pero los veré en un próximo. Escribo casi a diario en este sitio. (PreguntameAqui.com apréndanse el nombre es bien fácil).

Saludos!

¿Cómo cambiar el aceite a un carro?

El tema de hoy es como cambiar el aceite a tu auto, vamos a empezar por aclarar que no hay un tiempo fijo para decir que se tiene que hacer cada 3000 millas o algo así. El dueño del automóvil es el que decide cuando y que tan seguido.

Si bien nuestro tema es sencillo de explicar vamos tambien a apoyarnos de un video para que vean los pasos a seguir.

aceite de motor

En youtube veo que este sale como primer resultado y por eso lo voy a poner. Veo tambien que tiene muchas visitas y la gente ya lo ha calificado como aceptable.

Empezamos con:

  • El tipo de Aceite
  • Herramientas a usar
  • Filtro

En el tipo de aceite debe ser el indicado para su motor en particular, muchos recomiendan sintético sin embargo es mejor mirar el manual y ver que es lo que el fabricante recomienda.

Las herramientas son muy pocas, una llave o un dado de la médida que está el tornillo debajo del carro, muchas veces son 15 mm, 16 mm, 17 mm, etc.

El filtro, cuando vas a un autopartes muchos de éstos tienen una computadora que les ayuda mostrandoles cual es que el carro venía equipado.  Ha pasado que aveces estos lugares te dan el filtro equivocado pero tú siempre lo deberás comparar antes de tratar de ponerlo.

Un traste para aparar el aceite debí de mencionarte tambien.

Ahora veamos el video.

 

 

Si pudieron verlo notaron lo sencillo que es cambiar el aceite a un carro.

Pues, eso es todo por ahora espero que nuestro post haya servido de ayuda, para la próxima vez que cambies el aceite ya tienes mejor idea.

¿Es Gabriel Montiel Werevertumorro?

Ah pero que pregunta tan mas grande, ¿Es Gabriel Montiel el werever?

Pero Claro que Es. Oye esa mam-da!

Yo soy gabriel Montiel

Bueno se trata de que muchas personas no saben el nombre de Werevertumorro es Gabriel Montiel por eso estabamos siendo un poco sarcásticos.

En Agosto del 2010 según tenía 23 años, el tiempo ha pasado y pensaremos que ahora ya tiene 25 de edad. Se decía que en aquel entonces ya llevaba un poco de fama, pues mas de 700 mil reproducciones en sus videos por Youtube.

En estos tiempo (2012) las cosas son aún mas diferentes pues Gabriel Montiel ha logrado millones y millones de resproducciones y se ha extendido por varios países de latinoamérica.

Si desean ver un Video de Gabriel Montiel aquí está uno:

 

Sí bueno, lo que pasa es que estoy llamando para la garantía de una televisión, ajá sí Gabriel Montiel, bueno lo que pasa es que haga de cuenta que tiene un rayoncito, lo que pasa así como que en el vidrio de la pantalla le cayó una piedrita, yo creo que como que la pateé, pum pegó así en medio.

Sí sí, les quería preguntar si el seguro cubre, todo esto del rayoncito como es mínimo.

 

 

Por lo visto no le sirvió su garantía para su televisión.

Tambien tiene una página en Facebook con mas de 3 millones de fans, canal de youtube con mas de 1 millón de suscriptores http://www.youtube.com/user/werevertumorro, pero sobre werever ya se había hecho algo de escrito aquí http://preguntameaqui.com/preguntas-respuestas/quien-es-werevertumorro/ así que no hablaremos de él.

Ah en qué estábamos hablando del personaje, cual? Ah de Gabriel, sí, sí de ese.

Les contaba que con lo que se vé en internet es que es bien tranquilo en la vida real. Además de no ser tan grosero como se ve en sus shows.

De todos modos podemos pensar que Gabriel Montiel ha traído risas a muchos jóvenes que los siguen al menos cada semana.

Si bien No sé bien quien sea este niño sí he mirado muchos videos de él.

Busquedas entrantes:

Preguntando se aprende

Eso es lo que trato de hacer en muchos de mis posts, hacer una pregunta y lograr que alguien te conteste.

Pero he notado que hacerlo en tu blog que no tiene casi visitas no ayuda mucho. La gente por alguna razón no sabe o no quiere comentar. Ese es mi dilema Hoy. Aunque puedo llegar a mis propias conclusiones de porque no logro visitas puedo tambien ver que quizá la gente tiene esa misma duda y por eso no puede dejar nada respondiendo.

Preguntando se aprende

Cuando tenemos sitios que visitamos muy seguido pero nos viene una duda acercad de algo, la gran mayoría de websmasters y bloggeros (que quiza muchos son lo mismo), corremos a Google.com  y si le pones atención a las búsquedas muchas veces son exactamente lo que el post estaba preguntando.

Resulta que cuando escribo algo muchas otras personas ya están hablando de eso y tambien veo que saben mucho más del tema, lo que hace que me desanime y luego ya no quiera hacer nada de nada.

Será el sereno

Sí, ha de ser el sereno, apuesto que muchos bloggeros no saben esta expresión. Apuesto que solo los que miraron el chavo y la chimoltrufia somos los que entendemos.

Bueno pues entonces quedamos ¿En qué?

Quedamos en nada.   Ahora te explico… Si tienes una duda usa los buscadores, si quieres leer post en un blog adelante. Si tienes una pregunta debes de  hacerla en la sección de comentarios o en foros. Si quieres escribir hazlo, no te fijes ni te preocupes por lo que  dirán de tí.

Un ejemplo es esto que estoy haciendo en este mismo momento, no me interesa lo que piense la gente, Si creen que me faltó orden, si creen que no soy un profesional, Eso NO Importa.

Vamos a seguir adelante .. ¿Ustedes lo harán? Si NO, los invito a no darse por vencidos.

 

El sitio Bitacoras.com Primera vez que lo visito

bitacoras
Nunca habia tenido tiempo de indagar la web como lo he estado haciendo en los últimos meses. (Desde que empezé mi sitio). Logré ver articulo.org, bitacoras.com y taringa.net

Todos esos sitios son nuevos para mí, la verdad que están muy interesantes pues en esos lugares se encuentra mucha información (hasta cierto grado actual). Es como si varios de esos lugares fueran los lugares de los chismes. Ahí se sin querer se reunen grupos de gente a compartir cosa y media.

Bitácoras.com es un lugar que apenas hoy me enteré así que no tengo mucho que decir o contarles pero en estos momentos estoy dandole una vuelta (me refiero a visitar je je).

¿Y ustedes ya sabían de estos lugares? Comenten